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sábado, 31 de marzo de 2012

Primavera

Otra vez tú, si esta venida
más que imposible me parece
puesto que sube y reverdece
en tan tremenda sacudida

Otra vez tú, poniendo flores
sobre la tumba improvisada
y esa apariencia de colores
en esta patria ensangrentada
¿otra vez tú, la primavera?

Otra vez tú tan sin medida
tu corazón que estalla y crece,
mientras la tierra se enriquece
de vida muerta y nueva vida.

¿Otra vez tú poniendo flores...?

Rafael Alberti- Rodolfo Parada

viernes, 23 de diciembre de 2011

Invierno

Con el invierno llega la calma, la quietud, el frío hace que nos recojamos, que nos quedemos en casa calentitos sin movernos del lado de la estufa.
Brrr... nos encogemos de frío. Corremos para llegar a casa y acurrucarnos junto a la estufa. Nos da pereza salir y preferimos dormir o descansar, almacenando calor y energías. Llueve, nieva, hiela, hay niebla o humedad. El agua está presente en todas sus formas y tenemos menos horas de luz solar. Tenemos ganas de hibernar.
El invierno es una época lunar, desde todas las culturas, el frío, la oscuridad, lo profundo, lo interior, las emociones, son cualidades que por ser desconocidas, nos producen miedo.
En invierno debemos concentrar la energía hacia nuestro yo interior y olvidarnos de nuestro yo exterior , al igual que la naturaleza se despoja de todo lo externo (hojas, flores...), mientras que la savia sigue corriendo en su interior.

En invierno ponemos nuestra voluntad al servicio del subconsciente para alcanzar nuestro norte y nuestras metas futuras.
Es momento para almacenar energía y lucidez para recibir a la Primavera.

domingo, 2 de octubre de 2011

Otoño

El Otoño es el crepúsculo, el declinar del sol. Un año más que se acerca a su término. Las hojas en los árboles amarillean preparándose para el sueño invernal. La luz disminuye y la atención se dirige hacia adentro.
Es momento de recogerse, revisar lo antiguo y prepararse para la renovación desprendiéndose de lo que sobra o estorba. Ha llegado el momento de cultivar la serenidad, la introspección y la meditación. Es el momento de impregnarse con la sabiduría de los libros, es el momento de abrir nuestros cinco sentidos a la magia de los bosques.

Un remanso de paz en el que uno puede retirarse a contemplar en silencio  el ciclo que termina.

También es ésta una estación interior para recapitular y encontrar qué es lo que realmente queremos en nuestra vida.
Al igual que los árboles, desprendámonos de las hojas antiguas para dejar hueco a los nuevos brotes que el futuro traerá...