No lo puedo remediar. Siempre miro la foto en la que muestra su rostro. Y es por culpa de esos ojos oscuros que dicen tanto. Aún en una simple foto en blanco y negro. ¡Sus fotos no necesitan color! las ilumina con su belleza, con el pelo negro cayéndole suavemente sobre la frente. Con su sonrisa pensativa y su rostro dulce.
No puedo evitarlo. Sigues dándome el placer que ofrece la belleza a los ojos de alguien que la sepa apreciar. Pero eso no evita que lo diga, que lo grite para que todos los sepan: mantengo tu foto guardada en mi ordenador sólo por ver tu rostro. Por que te quiero... Audrey... lástima que estés muerta.