lunes, 19 de abril de 2010

Nacer en Haití


Hace ahora una semana que me llamó mi colega Jordi desde Haití. Me contaba lo que veía en Puerto Príncipe y la situación en la que está toda esa gente tras el terremoto. Cómo se trabajaba en la base avanzada y muchas otras cosas.
En cuanto a su situación personal, me decía que ya estaba un poco cansado y que tenía ganas de volver. A veces volaba en el helicóptero (Jordi es electricista de helicópteros) hacia la República Dominicana por eso de pisar tierra firme, ya que recogían allí los cargamentos logísticos que llegaban desde España.
Casualidades de la vida, el helicóptero en el que Jordi estaba asignado se estrelló en Haití hace un par de días.
Tras realizar con nerviosismo varias llamadas, conseguimos saber que él no iba a bordo en ese vuelo.
Siento mucho el fallecimiento de los compañeros que entre aquellas montañas perdieron la vida y les mando mi más sentido pésame a las familias.
Pero Jordi, sólo quería decirte que has vuelto a nacer en Haití. Que tengas mucha suerte y sabes que te espera una barbacoa en mi casa cuando llegues.


miércoles, 7 de abril de 2010

En pocas palabras



"El hombre lleva tanto tiempo buscando el secreto de la vida eterna que no se da cuenta de que lo tiene delante. Por eso, algún día la muerte nos llegará a todos. "




Menos a Fraga, que resolvió el misterio en Palomares.


jueves, 1 de abril de 2010

Trabajando en un sueño

Paseaba hace unos años por la calle de San Andrés de La Coruña con mi colega Juan. Recuerdo que charlábamos sobre las metas que nos poníamos cada uno en la vida, cuando me soltó esta frase: " Miguel, el éxito les viene a aquellos que sueñan cosas y son lo suficientemente chiflados para intentar que se hagan realidad"
Cuando soñamos estamos poniendo la semilla, pero hay que currárselo para que germine y crezca y más adelante convertirse en árbol que da frutos. Si no actuamos en el sueño, éste se convierte en un mero entretenimiento.
Y con esa frase en mi mente, me puse manos a la obra y comenzé a tomar una serie de decisiones que encarrilaron mi vida, que como si de una partida de cartas se tratara, jugué a la baza más arriesgada.
Podría haber escogido otros caminos, algunos eran realmente cómodos, pero quizás en mi locura, elegí el más complicado. Me fui a otro lugar, con otra gente y otra vida...
He tenido que renunciar a muchas cosas y algunas eran la piedra angular de mi felicidad, pero poco a poco, veo que los frutos están llegando.
Y con esa frase en la mente que hace años mi colega Juan me dijo, pienso mirando en perspectiva hacia atrás, que a fin de cuentas, conseguir tus metas no es gratis.
Hay que currárselo desde el principio, como el que comienza a hacer una casa. Llega un día en que tienes que tomar la decisión de coger el martillo y la escalera y trabajar hasta que las manos se te pongan duras y te duelan.
No pierdas tus sueños por muy inalcanzables que parezcan.
No sigas en la vida la carrera más fácil, sigue tu corazón y trabaja fuerte con dedicación y tenacidad.

"Caminante no hay camino, sólo estelas en la mar...
caminante no hay camino, camino se hace al andar"

Os dejo una canción de Bruce Springsteen: "Working on a dream"(trabajando en un sueño) la he subtitulado al Español. Espero que os anime a luchar por vuestros sueños. Yo ahora silbo el estribillo al igual que hace él en la canción.


martes, 23 de marzo de 2010

El mundo interior


A veces uno necesita aislarse. Antes caminaba escuchando y observando. Ahora camino viendo y oyendo. Que me diréis que es lo mismo, pero no lo es. Y no lo es porque antes caminaba con la cabeza alta, observando y escuchando lo que acontecía a mi alrededor: los miedos del niño que habla con su madre; los males comentados por la señora en el autobús; las conversaciones contenidas sobre política o fútbol –que lo mismo son- en el bar de la calle; … Pero ahora, me pongo los cascos, agacho la cabeza y, como los caballos, no oígo más que mi propio sonido y no veo más que mi camino. Perdiendo la riqueza que se esconde en cada rincón de mi paseo, o asiento del tren. Pero eso no es lo raro. Lo raro es que casi toda la gente de más o menos mi edad y más jóvenes van igual que yo, con su música, en su mundo interior. Y es que reconociéndolo, la música da color a las calles grises, a la primavera, a la gente cansada de un largo invierno, y la compañía que da la radio hace que cada vez más gente se apunte a ir por la calle aislada.

Me encantaría dejar la música para otros momentos y volver a escuchar a la ciudad palpitar a mi alrededor, observar la calle y la gente. Las pequeñas historias diarias que, como la mía, se entrecruzan cada día en un semáforo o una parada de autobús, ya que como si fuéramos zombies, nos estamos convirtiendo simplemente en gente que pasea a través de un mundo interior.

Animales que sueñan

Hay veces en que me pregunto en qué cosas soñará un perro o un gato o lo que sea, desde luego este perro sueña profundamente, igual en que persigue a un gato... es increible, somos más parecidos de lo que parece.

domingo, 14 de marzo de 2010

Miradas


Al mirar a los ojos de "Alma" no puedo dejar de pensar en miradas. En las miradas que se cruzan a lo largo del día con las nuestras. Algunas son tristes, otras alegres, hay pensativas, sinceras, limpias y sucias. Envidiosas o rastreras.
Ojos y miradas que dicen ser espejo de un alma del que carecen los animales, por eso nosotros somos humanos, diría alguno, y ellos sólo animales.
Pero la mirada de "Alma" es limpia, un remanso de paz frente al odio y la sin razón que muestran muchos ojos humanos. Espejos de almas manchadas por los pecados del siglo XXI: la avaricia, el individualismo, la competitividad, la envidia…
¡Quién fuera perro para mostrar en sus ojos ese remanso de paz!
¡Quién viviera en un mundo más simple en el que cada uno de nosotros fuera feliz a su manera!

lunes, 8 de marzo de 2010

Arroz con leche de coco


Este fin de semana pasado preparé un arroz con leche algo distinto, ya que le añadí el toque exótico de la leche de coco. Salió buenísimo y es muy sencillo de preparar:

Ponemos en una olla 750 ml de leche. Para calcular esto mejor que tengáis una jarrita con medidas.
Añadimos un vaso de agua.
Añadimos la piel de una mandarina de estas que son gruesas.
Añadimos un palito de canela.
Si tienes clavo, échale uno.
Cocemos 140 gr. de arroz en esta mezcla durante 30 minutos aproximadamente. Debe de quedar completamente meloso.
Pruébalo de vez en cuando para ver que la cosa va bien. Pero no te pases probándolo, ¿eh?.
Añadimos en este punto una lata de leche de coco de 400 ml. y 200 gr. de azúcar.

La leche de coco es fácil de encontrar en la actualidad. Yo la compré en el Alcampo. Una vez abierta la lata de leche, mover bien para homogeneizarla, os recomiendo pasarla por la batidora, ya que normalmente se encontrarán la pulpa y el agua separadas.
Dejamos cocer 5 minutos más hasta que estén incorporados al arroz.

Yo le añadí una hoja de gelatina neutra para que quedase aún más compacto.
Al presentarlo ponedle canela en polvo.

Papá Perico, que rico.

Espero que os guste. Ya me contaréis.

Días de Autoestima baja.