miércoles, 11 de junio de 2014

Temporales

Aún cuando mi alma navega a mucha distancia de ti, recogiendo el aparejo para sortear temporales que la arrastran al fondo y mantienen a flote a duras penas, quiero que sepas que me da fuerza sentirte esperando en la distancia, como siempre, preocupada e impotente con la vista perdida en la lejanía, como si intentaras calmar las aguas para que mi barco llegue a donde está la luz del hogar, donde estás tú.
Y no es tarea fácil. Me está costando mucho esfuerzo gobernar el timón en este temporal por el que estoy cruzando, pero veo tu luz entre la lluvia, cálida y tenue, como un faro lejano en el horizonte, y hago lo posible para no perderla de vista pase lo que pase, porque sé que ella me guía hacia un lugar donde hallaré resguardo.
Y pienso que mi único deseo es llegar, para golpear con mis nudillos la puerta de casa y que al abrirse aparezcas tú.


1 comentario:

Josefa dijo...

Es todo un placer poder disfrutar de la lectura de este preciosa en trada.
Que bien expresas la añoranza y la esperanza del protagonista.
Un abrazo.