domingo, 1 de marzo de 2009

La pelota de SQUASH


Pues le estaba dando vueltas a una historia que he oido en más de una ocasión a lo largo de los últimos años, pero no sé como explicároslo si no hago antes una intro.
Como más de uno sabe, soy gallego, nacido en La Coruña y por trabajo me he venido a vivir a Cádiz hace ya bastantes años.
Como buen gallego, siempre tengo morriña de mi tierra, y no hay día en que durante un lapso de tiempo no recuerde sus montes y montañas, sus ríos y rías, sus verdes paisajes, sus lugares perdidos, su cielo gris y su lluvia, sus verdes árboles, sus casas de piedra, su bonito y corto verano, mi gente, mis amigos, el olor del invierno quemando leña en una chimenea, alguien hablándome en gallego, la vida que he dejado allí...en fin, son muchas las cosas que producen en mi ese estado que al igual que si fuera un imán, siempre te hace querer volver.
Me creo un poco raro por ser así, ya que me encanta la frase: "Adáptate y vencerás" e imagino a todos los emigrantes que se marcharon a otros continentes y allí tuvieron hijos y ya no regresaron jamás. Esos lo tenían peor que yo, ya que tan sólo estoy a una hora y poco de avión desde donde vivo actualmente.
Como yo hay muchos más, vaya si los hay, en mi trabajo, en las distintas ciudades y lugares del mundo, siempre hay un gallego, incluso dice una canción que "Hay un gallego en la luna" y es que es para creerlo porque estamos en todas partes.
Volviendo al hilo, el caso es que me contaron una historia de un tiarrón del norte que vivía por asuntos de trabajo en Madrid. Lo único que ansiaba era esa plaza para irse de vuelta a Galicia, y por fin, un día le salió. La fiesta de despedida con sus compañeros del trabajo (entre ellos varios gallegos) fue por todo lo alto y se emborracharon hasta altas horas de la madrugada.
Pero la sorpresa fue mayúscula cuando al año siguiente, alguien le llamó desde su antiguo trabajo en Madrid y él le contestó que ahora trabajaba en Valencia. Que fué a Galicia, pero lo que había visto ya no le convencía y había aprendido a valorar que en Madrid, a fin de cuentas, no estaba tan mal, así que optó por cambiar de aires de nuevo.
Esta misma historia ha llegado a mi en más ocasiones, pero con otros personajes.
Como una pelota de SQUASH, vas a toda velocidad en linea recta contra la deseada pared sin desviarte, pero al llegar a la pared, rebotas casi con la misma fuerza con la que has llegado y te alejas.

A mi me pasa lo mismo, voy en linea recta hacia la pared verde sin desviarme, pero el día en que llegue a la pared, pudiera ser que saliera rebotado y volviera con la misma fuerza hacia atrás, ya que a fin de cuentas, nada está tal y como quedó cuando yo me fui, y sé valorar que en Cádiz vivo muy bien con un precioso clima, una bonita sierra, unas preciosas playas y una calidad de vida que es dificil de mejorar.
Así que si algún día el destino me llevara de vuelta a Galicia, seguramente que echaría mucho de menos la buena vida de Cádiz, e igual, si tuviera un bajón, rebotaría y me alejaría de vuelta para aquí.
Como la pelota de SQUASH, voy y vengo, y vuelvo a ir, pero nunca me paro.

2 comentarios:

Paradela70 dijo...

Estoy en casi todo de acuerdo con lo que dices.En mi caso, es mucho más complicado,pues por un caso distinto al tuyo me veo viviendo en Madrid la mitad del año y la otra mitad en La Coruña.Nací, trabajé y viví en esa ciudad hasta los 6O años y desde esa edad comparto ciudad.Esºdificil no acordarse o tener morriña sobre todo cuando uno vivio casi toda su vida en una ciudad que, efectivamente es muy bonita y, por supuesto, más tranquila que Madrid, pero.... no hay otro remedio " ajo....y agua...," es lo que queda .Amén de unos amigos y esa tierra preciosa. Por otro lado, decirte que no debes quejarte, vives en una tierra que es muy hermosa;yo la conozco y, es relativamente tranquila.Yo solo pido que el último bote de la pelota se produzca en la direcciónde mi tierra y así poder descansar en ella.

Amalia dijo...

¡¡Qué gran dilema!!...Cuando estoy en La Coruña,añoro Madrid y cuando estoy en Madrid,pienso en La Coruña. Ambas tienen su encanto. Más sosiego en la ciudad coruñesa. Más "follón" en mi "querido Madrid"... Muchos más recuerdos en Madrid (es lógico). Ahora,de momento, tengo la oportunidad de ir "de flor en flor"... Si tuviera que tomar una decisión,si tuviera que elegir "entre las dos", me costaría lágrimas.No se puede ser tan sentimental. Este mar tan azul, este paisaje tan verde....Pero... es que Madrid.....