sábado, 4 de octubre de 2008

Cádiz

Cádiz, para enamorarse de ella, pequeña tacita de plata y la más antigua de occidente. Pasear por sus antiguas calles del barrio del Pópulo es como pararse en el tiempo y retroceder a la España de Fernando VII e Isabel II. Las murallas con los cañones y el Palacio de las cortes, así como las garitas que rodean el entramado de la muralla de la ciudad, te hacen imaginar la guerra de la Independencia y el nombre de Napoleón Bonaparte. La plaza de España con el monumento a la constitución de 1812 "La Pepa" recuerdan el complejo Siglo XIX de España.

Ver un atardecer desde La Caleta es un placer para los sentidos.